¿Dónde sino nos ibamos a encontrar esta fabulosa idea!? En
No me puedo
creer que lo hayan inventado.
Un suelo que se hace mueble,
moviendo distintas partes pudiendo tener mesas y sillas con un par de
movimientos.
Viene de la mano de estudiante de Kyoto que buscaba
una solución por la falta de espacio.
