
Con esta mesa nos podemos olvidar de si hay tiempo o no para echar una partidina de ajedrez.
Con lo que cuesta encontrar a un contrincante, no te la puedes jugar y con esta mesa, si el tiempo se acaba, si llaman por teléfono, si es necesario ausentarse... no hay problema, se guarda la partida dando la vuelta al tablero y podemos irnos y dejar al niño merendar tranquilo en el salón.
Una mesa con imanes para las piezas, que gira el tablero de juego, de madera y con un buen diseño, bueeena idea.